En nuestro Sotoshu, tenemos como principio practicar la doctrina de tal forma que vivamos nuestras vidas de acuerdo con las enseñanzas de los Dos Fundadores, Dogen Zenji y Keizan Zenji.
Sentémonos tranquilamente frente a Buda y controlemos nuestra respiración. Encendamos una vela y ofrezcamos el incienso que nos conecta a Buda. Unamos las manos en oración y hagamos ofrendas, recitando los nombres de los Budas y de nuestros antepasados. Hacer esto por la mañana y la tarde tiene el mismo mérito que practicar el Zazen. Yo lo hago todos los días.
Keizan Zenji enseñó que “Con la práctica del Zazen se aclaran nuestras mentes y se revelan los aspectos más hermosos de ser persona”. La “palabra bondadosa” es una expresión que nace de esta enseñanza . Iniciamos cada día dando los “Buenos días”. El saludo es la palabra bondadosa con la cual oramos por el bienestar de los demás, y que crea los lazos entre todos.
La sociedad de hoy está en desorden; reinan la ansiedad y la incertidumbre, y se pierden muchas vidas humanas.
Sin embargo, no debemos nunca darnos por vencidos ni rendirnos frente a esta situación. Construyamos una sociedad en la cual podamos disfrutar de la alegría de vivir y la convivencia con los demás, fortaleciendo así nuestros lazos con el Buda, la Naturaleza y los seres humanos.
Dogen Zenji nos animó diciendo que “Si tan solo una persona practica la doctrina con la firme determinación de trabajar y servir al mundo, el mundo entero cambiará en esa dirección”.
Debemos darnos cuenta de que nuestro cuerpo está siendo iluminado por las enseñanzas de Buda, y envuelto en la calidez de la felicidad de nuestros antepasados. Es mi deseo que todos ustedes hablen con la palabra bondadosa de la enseñanza compasiva de Buda a todos aquellos que lloran en la soledad, y a todos aquellos que tiemblan de ansiedad.
“Las palabras de amor tienen el poder de mover los cielos.”
Namu Shakyamuni Butsu