Palabras de sabiduría del Sacerdote Principal sobre las actividades de enseñanza del Sotoshu para el año 2009

Sacerdote Principal del Sotoshu

Fukuyama Taiho Zenji

En nuestro Sotoshu, tenemos como principio practicar la doctrina de tal forma que vivamos nuestras vidas de acuerdo con las enseñanzas de los Dos Fundadores, Dogen Zenji y Keizan Zenji.

Sentémonos tranquilamente frente a Buda y controlemos nuestra respiración. Encendamos una vela y ofrezcamos el incienso que nos conecta a Buda. Unamos las manos en oración y hagamos ofrendas, recitando los nombres de los Budas y de nuestros antepasados. Hacer esto por la mañana y la tarde tiene el mismo mérito que practicar el Zazen. Yo lo hago todos los días.

Keizan Zenji enseñó que “Con la práctica del Zazen se aclaran nuestras mentes y se revelan los aspectos más hermosos de ser persona”. La “palabra bondadosa” es una expresión que nace de esta enseñanza . Iniciamos cada día dando los “Buenos días”. El saludo es la palabra bondadosa con la cual oramos por el bienestar de los demás, y que crea los lazos entre todos.

La sociedad de hoy está en desorden; reinan la ansiedad y la incertidumbre, y se pierden muchas vidas humanas.

Sin embargo, no debemos nunca darnos por vencidos ni rendirnos frente a esta situación. Construyamos una sociedad en la cual podamos disfrutar de la alegría de vivir y la convivencia con los demás, fortaleciendo así nuestros lazos con el Buda, la Naturaleza y los seres humanos.

Dogen Zenji nos animó diciendo que “Si tan solo una persona practica la doctrina con la firme determinación de trabajar y servir al mundo, el mundo entero cambiará en esa dirección”.

Debemos darnos cuenta de que nuestro cuerpo está siendo iluminado por las enseñanzas de Buda, y envuelto en la calidez de la felicidad de nuestros antepasados. Es mi deseo que todos ustedes hablen con la palabra bondadosa de la enseñanza compasiva de Buda a todos aquellos que lloran en la soledad, y a todos aquellos que tiemblan de ansiedad.

“Las palabras de amor tienen el poder de mover los cielos.”

Namu Shakyamuni Butsu