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Sermones

Acciones benéficas - Rigyo 利行 por el Rev. Jiso Forzani parte 2

Rigyo (en sánscrito artha-carya) es un compuesto de dos caracteres chinos (en este caso leer con pronunciación japonesa): ri 利 que significa "ventaja", "beneficio", "interés", "utilidad", "ganancia", "provecho" y gyo 行 "acción", "comportamiento", "conducta", "hacer", "actuar", "llevar a cabo", "ir". El significado general es, por lo tanto, "acción benéfica", "comportamiento beneficioso", "llevar a cabo en aras de", "actuar a favor de"... También cabe observar que ri es la palabra usada en diversos compuestos para indicar interés (también en el sentido económico), capacidad y eficacia, por lo que en un sentido global es algo sumamente ventajoso en lo concreto.

Las frases sobre rigyo en el Shobogenzo de Bodaisatta-Shishobo se traducen aquí dos veces, con dos intenciones diferentes y en dos estilos diferentes.  La primera es, en lo posible, una traducción literal, que trata de traducir las palabras de Dogen directamente en inglés. Ofrece una muestra de su poder de expresión, aun a riesgo de ensombrecer el sentido y de dar lugar a algo que, obviamente, sigue siendo poco claro para nosotros. La segunda es una traducción interpretativa, libre de ataduras filológicas. Es decir, es una manera posible de leer y comprender las palabras de Dogen hoy en nuestro contexto cultural, para que resulten significativas para nuestra vida cotidiana. Esto se corresponde también con la intención de Dogen. Él escribió lo que escribió no como un ejercicio literario, sino a fin de expresar su comprensión del Camino del Buda y de comunicar su aliento para seguirlo. Esto se aplica especialmente en el caso de un texto como éste, que es significativo únicamente si en realidad se practica.

La primera traducción necesita de la segunda para ser actualizada, la segunda se ve justificada porque la primera es su fuente.

Acciones benéficas se refiere a utilizar las buenas habilidades en beneficio de los seres humanos nobles y humildes. Por ejemplo, al descorrer la perspectiva cercana y la muy lejana, utilizamos instrumentos para beneficiar a otros. Alguien se apiadó de una tortuga que sufría, dio de comer a un gorrión enfermo. Al ver el sufrimiento de la tortuga, cuando ve el gorrión enfermo, sin buscar ninguna recompensa actúa sólo por el beneficio de estos. La gente necia piensa que poner el beneficio de los demás en primer lugar, hará desaparecer el propio beneficio. Pero no es así. La acción benéfica es un dharma (completo), beneficia tanto a uno mismo como a los demás. Un anciano, mientras tomaba un baño una vez, sujetó su cabello tres veces. Durante una comida una vez, dejó de comer tres veces. Sólo tenía la vocación de beneficiar a otros. Nunca ocurrió que no enseñara a una persona acerca de la gente.

Entonces deberíamos beneficiar de igual manera a los odiados y a los que amamos y nos beneficiaremos de la misma manera nosotros mismos y el resto. Si obtenemos esta vocación, la verdad de la naturaleza de las acciones benéficas de nunca retroceder y nunca cambiar (expandirse), desde uno mismo también a la hierba, la madera, el viento y el agua, verdaderamente se convierte en un beneficio operativo. Solamente debemos ocuparnos de salvar a los necios.

Ahora intentamos expresar los mismos conceptos en palabras contemporáneas, en un contexto cultural contemporáneo. Este es un ejercicio que cada lector puede hacer fácilmente para sí mismo, al apreciar este texto en su propia situación.

Debiéramos preguntarnos cuál debe ser el principio que inspira la conducta de una persona que desea seguir el Camino del Buda. ¿Qué clase de objetivo debe perseguir un bodhisattva? Contestaría que uno debe comportarse de forma de responder al interés de todos los seres, actuando con toda la habilidad que uno posea para la ventaja de cualquier ser vivo. Para hacerlo, primero que nada debemos dejar de lado las preocupaciones relativas al estatus o la condición de las personas, si alguien es rico o pobre, con estudios o ignorante, inteligente o feo. En concreto, significa utilizar todas las herramientas útiles mostrando un interés genuino por todos los seres. Significa también atender tanto el entorno de los seres como, en un contexto más amplio, el efecto inmediato y sus posibles consecuencias para el futuro. No debemos pensar que obtendremos algún beneficio personal o recompensa como consecuencia de este tipo de comportamiento. Cuando damos una migaja de pan, unos granos de arroz a las palomas, cuando ayudamos a una tortuga volcada a darse vuelta nuevamente, no lo hacemos esperando ganar algo a cambio. El gesto se justifica por sí mismo, es una expresión de una actitud libre de cualquier búsqueda de recompensa personal.

Los necios piensan que poner los intereses de los otros en primer lugar implica rebajar los propios intereses. Sin embargo, no funciona de esa manera.  En este sentido, no podemos decir que hacemos sacrificios por los demás, que estamos renunciando a algo en beneficio de los demás. El comportamiento benéfico es un acto completo en sí mismo, la recompensa se halla en el acto en sí, es rentable para uno mismo y los demás, es el interés genuino por mí y el otro. Es el encuentro profundo entre tú y yo, donde se cumple el verdadero significado de "yo mismo y los demás".   Así pues, si alguien solicita nuestro cuidado y atención, incluso si somos personas con responsabilidades públicas y con estatus eminentes, no debemos preocuparnos por la condición, las pertenencias, el estatus de esa persona, si se trata de un compatriota o extranjero, si pertenece a nuestro grupo o es un forastero. Incluso si estamos inmersos en una actividad muy personal y privada, como al comer o relajarnos un momento, simplemente nos detenemos y nos ocupamos de la otra persona cuando alguien solicita nuestra atención. Debemos trabajar en beneficio tanto de la persona agradable como de la odiosa, de las personas que nos gustan y las que no nos gustan, en nuestro propio provecho y en el de los demás. Si tengo esa actitud, entonces el beneficio surtirá efecto a mi alrededor. Alcanzará a los seres vivos que me rodean y a toda la llamada materia inanimada alrededor. Todo el mundo se beneficiará. Es un hecho real que nunca cesa ni cambia. Lo único, pues, que debemos hacer es salvar a las personas de sus necedades.