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Sermones

Los Sutras - Los volúmenes de los Sutras son el cuerpo universal de Tathagata por el Rev. Juko Nakano

En la India cortaron y secaron hojas del "árbol de tala", de la familia de las palmeras, en trozos de unos 40 o 50 centímetros. Sobre estas hojas se inscribieron caracteres. A continuación, las hojas se ensartaron con un hilo. Esta colección de hojas se llamó "sutra". Ya antes de la época del Buda Shakyamuni se había utilizado este método como forma de conservar los puntos clave de las doctrinas religiosas de una manera concisa. El budismo adoptó esta forma y los sutras se han llegado a conocer como las enseñanzas de Buda. La palabra "sutra" deriva del idioma antiguo, el sánscrito, y significa "hilo de urdimbre" y "cuerda". Cuando el budismo se transmitió a China, las enseñanzas de Buda se tradujeron al chino. Entonces el carácter para "sutra" fue "経" (que se pronuncia kyo en japonés). A este carácter se le asignan los significados de "hilo de urdimbre" y "camino". De esta manera, con el paso del tiempo, las enseñanzas de Buda escritas en los sutras pasaron a conocerse como "o-kyo" (sagradas escrituras) y "kyo-ten" (textos de las escrituras) y así se ha extendido en Japón también.

El Buda Shakyamuni alcanzó el despertar a la edad de 35 años y falleció a los 80 años. Durante los 45 años transcurridos entre estos dos acontecimientos, continuó su peregrinación y transmitió sus enseñanzas (las enseñanzas de Buda). Durante sus viajes, el Buda Shakyamuni impartió muchas enseñanzas. Inmediatamente después de su muerte, sus discípulos se reunieron para participar en debates y confirmar de forma definitiva cuáles eran estas enseñanzas. Estas reuniones se conocieron como "Concilios budistas" (Ketsuju).

El Primer Concilio Budista se celebró en Rajagriha, en Magadha, India. Se dice que 500 de sus discípulos se habían reunido para dicho acontecimiento. Aquí, Ananda, el asistente más cercano del Buda Shakyamuni, recitó de memoria las enseñanzas del Buda Shakyamuni a la vez que una gran cantidad de discípulos las comparaban con lo que habían oído. Así podrían compilar una versión definitiva de las enseñanzas. 

Existe un relato a partir de este acontecimiento. Ananda era el discípulo que escuchaba las enseñanzas del Buda con mayor frecuencia, debido a que siempre acompañaba al Buda Shakyamuni. Por eso se le llamó el discípulo que "más escucha". Cuando se convocó el Primer Concilio Budista, todos creían que Ananda reunía las condiciones idóneas para establecer una versión definitiva de las enseñanzas de Buda. No obstante, Mahakashyapa, el discípulo más venerado por Buda, no permitió que Ananda participara en el concilio dado que aún no había alcanzado el despertar. Se ha dicho que Ananda, el discípulo que más escuchaba, no había alcanzado la iluminación debido a que, como asistente del Buda Shakyamuni, no había dedicado demasiado tiempo a centrarse de lleno en su propia práctica y, además, porque había escuchado demasiado las enseñanzas de Buda y se había contentado con el simple hecho de escucharlas. También se ha dicho que Ananda estaba dotado de un gran sentido de la responsabilidad. Por esta razón, hacía esfuerzos desesperados y practicaba con mucho empeño. Cuando apoyó la cabeza en la almohada, cansado hasta el agotamiento la noche anterior al concilio, finalmente alcanzó el ojo de la sabiduría y logró el despertar. De no haber sido por Ananda, las enseñanzas de Buda podrían no haber existido. La mayoría de los sutras comienzan con las palabras: "Nyo Ze Ga Mon (Así he oído)." De este modo Ananda relató las enseñanzas del Buda Shakyamuni, que significa "así es como yo lo oí".

Tras el primer Concilio Budista, este tipo de concilio se convocó algunas veces más para así crear la forma original de las escrituras que vemos en la actualidad. Estas escrituras que pretenden transmitir las enseñanzas del Buda Shakyamuni se designan como las "Ochenta y cuatro mil puertas del Dharma". Hoy, los seguidores de Buda las han transformado en una enorme colección de enseñanzas que se conocen como "Issai-kyo (Colección completa de las escrituras)" y "Daizo-kyo (Gran colección de escrituras)". El movimiento del budismo Mahayana surgió antes de nuestra era. Este movimiento instaba a que los practicantes del budismo pusieran específicamente en práctica lo que se predicaba en las enseñanzas del Buda Shakyamuni. A través de este movimiento surgieron muchas otras escrituras. Estos sutras se crearon después de la muerte del Buda Shakyamuni y, por lo tanto, no transmiten de forma directa las palabras del Buda Shakyamuni. Sin embargo, las esperanzas y las plegarias contenidas en estos sutras trataban de expresar correctamente el espíritu de las enseñanzas de Buda. No se apartan del intento de transmitir la verdad que el mismo Buda alcanzó a través del despertar.

Las escrituras se establecieron para expresar y difundir las enseñanzas del Buda Shakyamuni. Por lo tanto, el acto de aprender y familiarizarse con las escrituras no es otra cosa que entrar en contacto con el espíritu del Buda Shakyamuni.

Hay un verso que se recita antes de abrir las escrituras llamado "Kaikyo-ge (Verso de apertura de los Sutras)":
Mu jo jin jin mi myo ho
hyaku sen man go nan so gu
ga kon ken mon toku ju ji
gan ge nyo rai shin jitsu gi.

(Traducción al español):
El insuperable, profundo y maravilloso Dharma es difícil de encontrar,
Incluso en cientos de miles de millones de períodos cósmicos,
Ahora lo veo y escucho, lo acepto y lo mantengo. 
Y hago voto de comprender el verdadero sentido del Tathagata.

El significado se cita en "Sotoshu Danshinto Hikkei" (Manual para miembros y seguidores de la Sotoshu): 
"Los sutras poseen una santidad sumamente profunda y sutil que no puede expresarse con palabras o letras. El encuentro con estos sutras sagrados no es algo que pueda alcanzarse, ni siquiera tras miles de millones de años de intentar hacerlo. Aun así, podemos examinar estos sutras con nuestras propias manos, mirarlos con nuestros propios ojos y escucharlos con nuestros propios oídos. ¡Qué inusual y maravilloso es esto! Sin importar lo mucho que nos esforcemos y perseveremos, debemos encarnar la rareza y santidad de los sutras. Debemos recibir los sutras respetuosamente en nuestros corazones y mentes, aspirando firmemente a que se conviertan en nuestras propias vidas."

Kaikyo literalmente significa "desatar el hilo en el texto de un sutra y abrirlo." Gemon (el texto del verso) es la expresión de júbilo al poder entrar en contacto con las enseñanzas del Buda Shakyamuni y también nuestro voto de hacerlas nuestro propio estilo de vida.

Dogen Zenji, fundador del Daihonzan Eiheiji, uno de los principales templos de la Sotoshu, en la prefectura de Fukui, dejó la siguiente enseñanza:

"Los volúmenes de los Sutras constituyen el cuerpo universal del Tathagata.
Postrarse ante los volúmenes de los Sutras es postrarse ante el Tathagata.
Encontrarse con los volúmenes de los Sutras es encontrarse con el Tathagata."
(Shobogenzo, NyoraizenshinEl testoro del verdadero ojo del Dharma, El cuerpo universal del Tathagata)

Los volúmenes de los Sutras mencionados por Dogen Zenji son nada menos que las mismas escrituras. Según se enseña, los volúmenes descubiertos a través de estas Escrituras son el Cuerpo universal del Tathagata. Postrarse ante los volúmenes de los Sutras significa inclinarse con respeto ante el Tathagata. Encontrarse con los volúmenes de los Sutras consiste en mirar y adorar al Tathagata.

Al pensar en esto se nos enseña que debemos ver las escrituras como el Tathagata. Dicho de otro modo, debemos ver en ellas al Buda mismo y también la gran bendición de la oportunidad que se nos presenta al recibir las escrituras. Contando con la fe de aquellos que intentaron difundir las enseñanzas del Buda Shakyamuni como respaldo, se han superado una gran cantidad de dificultades al esparcir estas enseñanzas en el mundo a través de las escrituras. Esto se logró a través de la gran fuerza de convicción de los muchos seguidores que creyeron en las enseñanzas del Buda Shakyamuni e intentaron transmitirlas a otros. No debemos olvidarlo.

Entrar en contacto con las enseñanzas del Buda en la actualidad y recibir las escrituras como algo en que confiar en nuestras vidas cotidianas es encontrarnos con el Buda Shakyamuni a través de las escrituras. El Buda Shakyamuni nos enseña a elevar el corazón de compasión inmensurable hacia todos los seres sensibles. Deberíamos conectarnos con el espíritu del Buda Shakyamuni y corregir nuestro modo de vida a través de las escrituras de forma tal que cada día sea un día vivido conforme al espíritu del Buda Shakyamuni.

Difícil es el nacimiento como ser humano.
Difícil es la existencia de los mortales,
Difícil es escuchar el Dharma (las enseñanzas del Buda),
Rara es la aparición de los Budas en el mundo.
(El Dhammapada)