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Ceremonia del Equinoccio (Higan-e) marzo

Ceremonia del Equinoccio (Higan-e) marzoHay un proverbio en japonés que dice: "Los climas fríos y cálidos duran hasta el equinoccio". Esta ceremonia que dura una semana tiene lugar en el equinoccio de primavera y otoño en el medio de una semana importante en el que el clima es normalmente muy bueno.

Higan es la enseñanza que lleva a la gente desde el mundo de la falsa ilusión hacia el mundo del despertar. Se compone de seis enseñanzas: generosidad, precepto, perseverancia, diligencia, zazen y sabiduría. Se enseña que si practicamos estos principios, seremos bendecidos con felicidad y buena fortuna.

En los hogares japoneses se acostumbra a limpiar el altar del Buda el día anterior al Higan, tensar los implementos del Buda y cambiar las flores del altar. También se acostumbra a realizar ofrendas de dango (bolas a base de harina de arroz) el primer día de la semana. En el equinoccio (el día central de esta semana) se hacen ofrecimientos de ohagi o botamochi (bolas de arroz cubiertas con pasta de fríjoles dulces). Y el último día se vuelven a hacer ofrendas de dango. También se ofrece comida, dulces especiales y frutas en este día.

Visita al templo

Es costumbre hacer una visita al templo durante estos días para realizar ofrendas de mochi, (arroz cocido machacado), dulces, frutas, etcétera, a la imagen principal del Buda así como a nuestros antepasados familiares.

Por otro lado, es costumbre visitar la tumba familiar durante el Higan, para mostrar nuestro agradecimiento a nuestros antepasados. Es especialmente recomendable para aquellas personas que viven lejos de la tumba familiar el visitar el templo y la tumba durante el Higan. Una buena manera de aprender de la calidez mostrada durante el Higan, es regalar ohagi o botamochi a vecinos y familiares.

Visita a la tumba familiar

Una visita a la tumba familiar comienza limpiando la lápida y de la sepultura. Es especialmente importante restregar bien en los lugares que se ensucian con facilidad, como los canales de agua y los jarros de flores. Los mausoleos budistas (butto) de madera más antiguos deben quitarse de forma cuidadosa y desechados de acuerdo a las instrucciones del templo. Una vez que se ha limpiado la tumba, se realiza un ofrecimiento de agua fresca, incienso y alguna de las exquisiteces favoritas de nuestros antepasados fallecidos. Entonces se le pide al sacerdote del templo que recite un sutra en la tumba y en ese momento unimos nuestras manos en una oración sentida.

Después de la visita al lugar de la tumba, es correcto quitar las ofrendas de comida. A nadie le gusta ver ofrendas estropeadas, además de que son antihigiénicas. También es bueno limpiar la tumba especial para sepulcros que ya no son atendidos por ningún familiar y realizar ofrendas de incienso y flores. En Japón, se cree que con ello se expresa la belleza de nuestro corazón y de nuestra mente.